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3 abr. 2009

Polución de plásticos y otros residuos sólidos en el océano.

Y aquí estamos, aquí seguimos enumerando los distintos tipos de polución que amenazan el equilibrio de las generaciones futuras, destruyendo progresivamente el océano; como quién no quiere la cosa, tan normal:

“Sí, por favor una bolsa de plástico, muchas gracias”.

Y en la bolsa botecitos, botes y más bolsas que contienen a su vez otras bolsas y bolsitas. Matrioskas perfectamente imbricadas que suelen terminar en las bolsas de basura de cada casa, más y más plástico, cristal, papel... De ahí una parte va a las plantas incineradoras y la otra al mar, en el caso de los países considerados en vías de desarrollo, que son más del 75% del planeta, gran parte de esa basura termina en el océano, donde completa su vida. El plástico, por ejemplo, tarda más de cien años en degradarse y a lo largo de su vida va transformando miles de ecosistemas en montañas inertes e intoxicando la cadena alimentaria de peces, aves, mamíferos marinos y terrestres...


Arriba imágenes de la costa asiática, abajo dos fotos tomada a más de 100 metros de profundidad en el Mediterráneo. Imágenes equivalentes existen en cualquier costa y a cualquier profundidad, en casi todos los océanos del planeta (las imágenes submarinas son cortesía del instituto francés de investigación y explotación del mar).

El plástico se acumula, se acumula, se acumula. Se produce desde hace más de 100 años y solo se empieza a reciclar desde finales de los años 80. En 2020 los países de la Unión Europea tendrán que reciclar al menos el 50% del papel, el plástico y el vidrio de los residuos domésticos. No es broma, la ley obliga. La directiva europea nos dice que en el mejor de los casos, de aquí a 10 años podremos seguir tirando libremente la mitad de nuestros deshechos. En la mayoría de países del planeta seguiremos tirando el 100%. Responsabilidades insuficientes o irresponsabilidad completa, según como se mire. Se recicla, me apoyo en las estadísticas más optimistas, un 18% del plástico. Se vierten al océano más de 6 billones de toneladas de plástico al año. Perdón?, 6 billones de toneladas de plástico al año!!. y cómo decíamos: el plástico se acumula, se acumula, se acumula.


Para alcanzar la cifra récord de 18% de plástico reciclado en los países industrializados se hace un gran esfuerzo, el problema es que este esfuerzo no es suficiente. El consumo de plástico sigue aumentando, el plástico sigue acumulándose y las bolitas de plástico “plastic pellets” que se generan en uno de los procesos de reciclaje más común, se encuentran por casi todas las playas del planeta y en el océano abierto.

Agregados de plástico provenientes del reciclaje y que podemos encontrar en casi todas las playas del planeta.

Cómo llegan allí?. No lo sé, el caso es que en zonas del atlántico norte como el mar de los sargazos se calcula que hay casi 4,000 agregados de plástico-polietileno por cada kilómetro cuadrado, si miráis en cualquier playa encontraréis esas pequeñas bolitas de plástico que corresponden a una buena parte de ese 18% de plástico reciclado. Estas bolitas no solo son tóxicas, además acumulan en su superficie sustancias aún más tóxicas, como metales pesados, en concentraciones que superan el millón de veces la cantidad deseada.


Qué hacer? En qué queremos que se convierta el océano? Qué dejaremos a las generaciones futuras?

Se nos ocurren tres cosas: reducir el consumo de envoltorios, reducir los deshechos y mejorar el reciclaje.

Por qué gestos tan sencillos nos cuestan tanto esfuerzo?

Ánimos!